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Puedes ser santo allí donde estás

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Turín (Italia). El 6 de septiembre de 2019 las comunidades educativas de las Hijas de María Auxiliadora del Piamonte y del Valle de Aosta (IPI) se encontraron en el Teatro de Valdocco, en Turín, para reflexionar sobre la propuesta pastoral que animará el año 2019-2020.

El eslogan elegido a nivel nacional por los equipos conjuntos de Salesianos e Hijas de María Auxiliadora fue “Puedes ser santo allí donde estás”, respondiendo a la invitación dirigida a los jóvenes por el Papa Francisco en la exhortación apostólica post-sinodal “Christus vivit”, una carta que “anima a crecer en la santidad y en el compromiso por la propia vocación.”

Los 600 participantes, entre laicos y religiosas, escucharon las palabras de Don Rossano Sala, Secretario Especial en la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El ponente exhortó a los presentes a una santidad contagiosa con las palabras del documento final del Sínodo: “Nosotros debemos ser santos para poder invitar a los jóvenes a serlo. Los jóvenes han pedido a grandes voces un Iglesia auténtica, luminosa, transparente, alegre: solo una Iglesia de los santos puede estar a la altura de tales peticiones!” y ha focalizado: “las cinco características de la santidad que deberíamos vivir son: resistencia, paciencia y humildad; alegría y sentido del humor; audacia y fervor; en comunidad; en plegaria constante”, como ha indicado el Papa Francisco en la Christus vivit.”

Las programaciones pastorales de los varios ámbitos educativos de la Inspectoría del Piamonte y Valle de Aosta de las FMA se basarán en estas pautas y se adaptarán a todos los grupos de edad, a fin de que el mensaje del Papa Francisco pueda llegar a todos, grandes y pequeños, y “por medio de la santidad de los jóvenes la Iglesia pueda renovar su ardor espiritual y su vigor apostólico”.

La Inspectora sor Elide Degiovanni, concluyó la jornada diciendo a los presentes: “Nuestra vida es creíble no porque demos buenos ejemplos, sino porque seamos testimonios. Humanicemos la propuesta cristiana haciéndola transpirar de nuestra vida. ¡Nuestro año pastoral empieza de verdad con este impulso! Pidamos a María que nos sostenga en el custodiar, alimentar, hacer crecer nuestra vocación de adultos creíbles y de ser ayudados a acompañar a los jóvenes en su crecimiento vocacional”.

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