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Laura Vicuña patrona de los refugiados y de las mujeres

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Los diputados de Argentina promueven un proyecto de declaración para que el papa Francisco empuje la canonización de la beata Laura Vicuña, proponiéndola como patrona de los refugiados y de las mujeres que padecen violencia.
Uno de los promotores de la iniciativa es el diputado Giovanni Brügge, el cual ha declarado que es pariente de la niña argentino-chilena por parte de madre.
Los diputados consideran que "Laura Vicuña, fue una niña chilena cuya madre viuda tuvo que emigrar a Argentina a causa de la persecución política, como refugiada política, fue formada por los salesianos". Ella y su madre padecieron violencia dentro de la familia en nuestro País y ella dio su vida a fin de que su madre se convirtiera y dejara al hombre que hacía violencia contra ella. Vicuña es considerada la patrona de la familia, podría serlo también de los refugiados y de las mujeres que padecen violencia".
Todo el Instituto con las comunidades educativas, los jóvenes y las jóvenes que se nos confían, alaban a la Santísima Trinidad por la santidad de esta adolescente, grande en la fe, fuerte en la esperanza y heroica en el amor. En la joven Laura, amar a Jesús se convirtió en el compromiso más auténtico y real. Jesús llenó su vida de sentido y de belleza, también al llevar la cruz. El amor de Dios es el fundamento de todo amor humano. Donde hay amor hay también la capacidad de entregarse a Dios y de vivir el sacrificio. La santidad de Laura es una confirmación de la validez del sistema educativo salesiano cuando éste es vivido por educadoras y educadores que ellos mismos buscan la santidad caminando con los jóvenes en fidelidad al Evangelio.
Juan Pablo II en la Homilía del 3 de septiembre de 1988 decía: "La suave figura de la beata Laura, gloria purísima de Argentina y de Chile [...] enseñe a todos que, con la ayuda de la gracia, se puede triunfar sobre el mal, y que el ideal de inocencia y de amor, aunque denigrado y ofendido, finalmente no podrá no resplandecer e iluminar los corazones".
"Laura nos hace reflexionar sobre la importancia de la familia en la educación de los hijos y sobre el derecho que estos tienen de vivir en una familia normal, que sea lugar de amor recíproco y de formación humana y cristiana. Esto es una llamada para la misma sociedad moderna, para que cada vez sea más atenta de la institución familiar y de la educación de los jóvenes".
Con Laura contemplamos la santa familia de Nazaret, icono de todas las familias, porque esta refleja la imagen de Dios custodiada en el corazón de cada familia humana, también cuando está debilitada y a veces desfigurada por las pruebas de la vida. Narra el evangelista Mateo que, poco tiempo después del nacimiento de Jesús, san José fue obligado a partir para Egipto tomando consigo al niño y a su Madre, con el fin de escapar de la persecución del rey Herodes (cf. Mt 2, 13-15). En el drama de la Familia de Nazaret se entrevé la dolorosa condición de tantos emigrantes, especialmente de los refugiados, de los exiliados, de los desterrados, de los prófugos, de los perseguidos. Reconocemos, en particular, las dificultades de la familia emigrante como tal: las molestias, las humillaciones, las estrecheces, las fragilidades.
El Papa, con ocasión del Ángelus del 15 de agosto de 2016, comentando el Magníficat decía: "Este canto de María nos lleva también a pensar en muchas situaciones dolorosas actuales, en particular en las mujeres oprimidas por el peso de la vida y por el drama de la violencia, en las mujeres oprimidas por la prepotencia de los poderosos, en las niñas obligadas a trabajos inhumanos, en las mujeres obligadas a rendirse en el cuerpo y en el espíritu a la codicia de los hombres".
A Laura Vicuña confiamos todavía más hoy a todas las familias del mundo y a las mujeres que padecen violencia.
La beata Laura Vicuña nació el 5 de abril de 1891 en Santiago de Chile y murió el 22 de enero del 1904 en Junín de los Andes, Argentina, antes de cumplir los 13 años de edad. La niña chileno-argentina fue beatificada en Roma por el papa San Juan Pablo II el 3 de septiembre de 1988, y su memoria se celebra el 22 de enero.
De Agencia Informativa Católica Argentina (AICA)

2 Comentarios Escribir un comentario

  • Aida08/01/2017 23:00:00Laurita,intersede por las familias de medio oriente, sobre todo por tantas mujeres que no tienen voz, y no son escuchadas,solo,cuando estan enfermas, las dejan salir a un hospital lejano,igual te pido por las niñas adolescentes que estan en peligro,se avecina la fecha de Recordarte el 22 de Enero,que Dios Padre y Madre,te lleven a los Altares de los santos,....Aida
  • Ma. Luz Monroy06/01/2017 23:00:00Agradezco, una vez más, al Señor el haberme llamado a este hermoso Instituto, todo de la Virgen. Y ahora me gozo por la santidad de Laura Vicuña al mismo tiempo que experimento la responsabilidad de, con la ayuda y luz del Espí­ritu Santo, invitar a la niñez y juventud que Dios nos confí­a, a trabajar para lograr esa santidad a la cual él nos llama. Esta gracia la pido por i ntercesiòn de Laura Vicuña.
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